Por qué otra app de idiomas
Cómo hacemos Tulpy y por qué tiene tan pocas cosas.
Puedes pasarte un año estudiando un idioma y no usarlo ni una sola vez. Vas a clase, haces los ejercicios, te aprendes las reglas, y nunca te pones a leer nada en ese idioma para enterarte de algo nuevo.
Queremos que el idioma te sirva desde el primer día. No algún día, cuando «tengas nivel», sino hoy. Abres la app, lees y descubres algo: que hay una foto nueva de Marte, o por qué las hormigas no chocan entre sí en los túneles.
Para eso, el texto te tiene que venir bien por dos lados a la vez. Si es demasiado difícil, no lo entiendes. Si es aburrido, lo dejas aunque lo entiendas. Así que el feed te elige los textos según tu nivel y lo que te interesa.
Una cosa es entender y otra acordarse. Una semana después, la palabra que entendiste el martes ya no te suena. Por eso te la volvemos a poner delante nosotros: aparece en un texto nuevo más o menos cuando estás a punto de olvidarla. No hace falta que te hagas fichas tú.
Leer no te enseña a hablar. Un idioma tiene dos partes, entender y hablar, y la segunda se apoya en la primera. Mientras lees, vas poniendo los cimientos: para el día que te toque hablar, ya tendrás las palabras que hacen falta.